Justificación

“Si caminas solo, irás más rápido; si caminas acompañado, irás más lejos”  (proverbio oriental). ​

En repetidas ocasiones, se ha evidenciado en la Provincia el anhelo de construir una pastoral en conjunto, se ha insistido sobre la necesidad del trabajo en equipo, de impulsar la pastoral en las obras desde los esfuerzos conjuntos y la puesta en común de recursos, habilidades y estrategias. Las superioras mayores, en los últimos años, han impulsado diferentes procesos para avanzar en el “nosotros apostólico” (XXII Capítulo General, 2013 pág. 26 y 49.) Se trata de un movimiento del Espíritu que impulsa y moviliza. 

La situación histórica (disminución del número de hermanas que pueden atender cada obra, grandes desafíos socio-económicos, realidad del ser humano en el mundo actual, etc.) es un impulso que obliga a caminar: Si hay reducción de personal, es urgente optimizar el talento humano por medio del trabajo en equipo; si disminuyen los recursos, es necesario optimizarlos poniéndolos en común; si se requiere atender tantos frentes, es preciso hacer un camino común de discernimiento frente a la mejor manera de hacerlo. 

En medio de inmensas dificultades, la fuerza de las primeras comunidades cristianas estuvo en su unidad: “Tenían todo en común…” (Hech. 4, 32). La dimensión comunitaria se encuentra en la raíz misma de la familia bethlemita: el crecimiento de la primera comunidad se dio gracias a la fraternidad y la unión entre sus miembros: “Qué buenos hermanos han vivido en esta casa”, afirmaba el Hermano Pedro; la comunidad de la Beata Madre María Encarnación Rosal tuvo esa admirable capacidad para resurgir una y otra vez tras diversas dificultades, gracias a la ‘unión en espíritu y caridad’ que ella promoviera: “Debéis ser muy serviciales unas con otras, ayudándoos mutuamente en vuestros trabajos y oficios…” (M. Encarnación). Otro tanto se necesita hacer en la Provincia si se quiere tener una pastoral realmente viva, lo cual “no se trata de supervivencia sino de vida nueva” según expresión del papa Francisco (Jornada Mundial de la vida consagrada, 2019).

La propuesta Red de Pastoral Bethlemita quiere responder a estos tres aspectos: el anhelo de una pastoral conjunta, los signos de los tiempos y la certeza del valor de la construcción de comunidad en los procesos evangelizadores. Se trata de realizar una pastoral desde el trabajo en red, el compartir de recursos, el discernimiento comunitario y la creación conjunta de los caminos a seguir ante los signos de los tiempos y las necesidades del mundo, una apuesta por la fuerza evangelizadora de la comunidad.